La plaza de San Matías invita al paseo. Recorramos tranquilamente su perímetro y fíjese bien en las placas de los edificios porque cuentan la historia del municipio. Es el caso de la Casa del Correo, que se incendió en 1895, o la Casa Parroquial, que data de mediados del S.XIX. Pasee sin prisas, pues toda Artenara inspira tranquilidad.
El Balcón de Unamuno fue construido en 1999 en el marco de la apertura de la Ruta de Unamuno en Gran Canaria para conmemorar la estancia de Unamuno en la isla, en 1910. En el mirador existe una escultura del insigne escritor y filósofo, obra de Manolo González, que representa a don Miguel de Unamuno en actitud contemplativa del paisaje.
Lo primero que llama nuestra atención es que todos los elementos están tallados en la roca misma, de la que se han sacado el altar, el púlpito, el confesionario y el coro, La Virgen de la Cuevita es patrona del Folclores canario y del ciclismo grancanario y su fiesta se celebra el último domingo de agosto con gran solemnidad y participación de los peregrinos.
A pocos metros nos encontramos con la casa cueva "Santiago Aranda". Es una antigua vivienda construida en tiempo inmemorial y que probablemente fue morada de la antigua población prehispánica que habitó el entorno de Artenara. . La cueva fue adquirida en 1962 por Santiago Aranda quien la rehabilita manteniendo las características de la vivienda típica tradicional de este pueblo, sin ningún elemento constructivo externo.
La Iglesia de San Matías es el edificio religioso más importante de Artenara y se alza de manera sobresaliente en la plaza del pueblo. Destacan sus dos torres de base cuadrangular con pilastras para campanario y reloj. Su planta es de tres naves separadas por arcos. Las naves lucen un artístico artesonado de tea.
Desde este lugar se divisan los caseríos de Las Cuevas, Caidero y Chajunco. La mayor parte de los vecinos viven en modernas cuevas que son frescas en verano y cálidas en invierno. Asimismo, sin movernos del lugar, podemos observar la mole del pinar de Tamadaba.