Batalla de Flores 2011
LA ÚNICA BATALLA EN LA QUE TODOS GANAN
Y llegó el día. Y llegó la hora. A las 21.30 de la noche ya retumbaban los tambores, las cornetas y todos los múltiples instrumentos que se habían desplazado hasta La Cumbre de la Naturaleza para anunciar que se acercaban las cinco carrozas, magníficamente preparadas por Alexis y con los que habían hecho los suficientes méritos para estar en ellas, debidamente ataviados. Ellas y ellos fueron los protagonistas en las dos primeras vueltas lanzando serpentinas y caramelos al expectante público que respondía con sus serpentinas a falta de la otra "munición" –los confetis- que se les entregó a ambos a partir de la tercera vuelta.
Aunque la noche estaba magnífica, de repente apareció una tormenta de papelillos que caían del Ayuntamiento, de la casa de Lila, de la de Santiago, de las carrozas... Los contenedores cargados de bolsas con confetis salían del Salón Parroquial para alimentar a los cientos de manos que se encogían y estiraban a velocidad de vértigo hacia el amigo-enemigo que hacía lo mismo. Y así hasta después de las once de la noche en la que todos los alrededores de la plaza quedaron cubiertos de un manto multicolor que simbolizaba el buen rollito que todos habían desplegado en esa gran batalla en la que no hubo vencedores ni vencidos. La Única Batalla en la que todos ganan y sólo se pierden por un rato esos malos sentimientos y vivencias que nos rodean. Y la fiesta terminó con la caída de miles de globos, unos cuantos de ellos gigantes que deambulaban de mano en mano hasta estallar o desaparecer.
ARTENATUR quiere, un año más, agradecer a todos los que han hecho posible este acto su colaboración y ayuda inestimable sin la cual hubiera sido imposible culminarla: Ayuntamientos, Entidades públicas y privadas y muchísimos e incansables colaboradores que han puesto todo su empeño para que fuera la Madre de todas las Batallas. Muchísimas gracias a todos, incluyendo, por supuesto, a los múltiples participantes por su magnífico comportamiento y empeño en batallar.
Disfruten ahora de las muchas y magníficas fotos que Basilio, Pepe y otros nos brindan. Le agradeceríamos que usted también, si participó o tuvo tiempo de tomar algún "retrato" nos lo envíe para seguir compartiendo la Batalla, ahora sin confetis, serpentinas y "asfixiaeras". Así reviviremos todos esas casi dos horas que nos hicieron olvidar los múltiples problemas que nos embargan. Y sepa que cuando esas negatividades nos achuchen mucho el remedio está en volver a ver las fotos.





